Gallegos de Solmirón es un municipio perteneciente a la provincia de Salamanca, localizado en el sureste, en el límite de la provincia de Ávila. Está situado a 1.107 metros de altitud y la extensión de su término municipal es de 38,82 km. cuadrados.
La topografía de Gallegos de Solmirón está entre la serranía y la llanura, que comienza de manera más clara a partir de la Sierra de Ventosa, límite montañoso con la provincia de Ávila.
El campo siempre ha constituido la forma de vida de sus habitantes, tanto la ganadería como la agricultura, siendo ésta abandonada estos últimos años al no ser viable la utilización de maquinaria agrícola. Actualmente la actividad principal es la ganadería del sector vacuno y ovino extensivo. El desarrollo del porcino en la comarca ha hecho que también se hayan abierto explotaciones de este tipo en nuestro pueblo.
Parte de su término municipal está ocupado por varias cañadas, siendo la más importante la Cañada Real Soriana Occidental, ofreciendo a sus vecinos un lugar común de esparcimiento, invitándoles a recordar su uso en otros tiempos.
Su casco urbano es extenso, ya que Gallegos llegó a contar en el año 1900 con 1068 censados, y dada su forma de vida, también está constituido por pajares y tenadas, que con el tiempo se han ido convirtiendo en cocheras, bodegas o peñas para disfrute del tiempo libre.
Actualmente cuenta aproximadamente con 160 personas empadronadas, dispone de Ayuntamiento propio, tienda, carnicería, dos bares y comunicaciones diarias con Guijuelo, Salamanca, Ávila y Madrid.
Existen dos asociaciones que dinamizan la vida social del pueblo, la de mayores, denominada "San Juan Bautista" y la de mujeres, recientemente creada, con el nombre de "La Armonía".
La Iglesia es el monumento más emblemático del municipio; su construcción se remonta al siglo XV, un siglo después el templo se amplía y se remata con una cabecera de planta semihexagonal y una bóveda de crucería. En el siglo XVII se añade la sacristía. Son dignas de reseñar sus grandes dimensiones, el suelo, los arcos y la pila bautismal de granito y los retablos del Altar Mayor.
Su patrona es la Virgen de Gracia Carrero, alojada en la Ermita a las afueras del pueblo. Las fiestas locales, en su honor, se celebran del 8 al 10 de septiembre.
El reto más importante al que se enfrenta Gallegos es la despoblación, problema común al de otros muchos municipios castellanos, que hace que no se garantice el relevo generacional y consecuentemente se vea dificultado el mantenimiento de algunos servicios.
LA IGLESIA
La construcción se remonta al siglo XV. Sus tres naves son de esta fecha, con arcos escarzanos chaflanados, osbre pilares cortos y redondos, algún adorno gótico y letras en los capiteles, y sencilla portada con filas de bolas, según costumbre.
Bien entrado ya en el siglo XVI formaron a la cabecera un crucero de igual ancho que las naves, con un ábside semihexagonal cubierto por bóveda de crucería. Los testeros de sus brazos resaltan oblicuos. Sus pilares son como haces de columnillas, con bases góticas muy complicadas; por capitel, la cornisa general simplemente, y en cuanto a bóvedas, es probable se hundieron, pues sólo quedan los arcos agudos. La torre es de estilo románico, también del mismo siglo. En el siglo XVII se añade la sacristía para completar el complejo parroquial de la localidad.
Adosado a la fachada norte del templo hubo un convento dominico que dependía de la cercana localidad de Piedrahita y del que no quedan más que algunas señales, como la cruz y el escudo de la orden en la parte central de la fachada y la imagen de Santo domingo de Guzmán en talla de madera que se conserva dentro del Altar Mayor de la parroquia.